viernes, 29 de septiembre de 2017

Cuando no pierdes sino que te ganan


Atleti 1 - Chelsea 2

Era el estreno del Atleti en el Metropolitano. En un día de diario, coincidiendo con la hora punta del tráfico en la capital. Había tanto temor al Chelsea como al más que probable atasco. Al final se cumplieron los dos peores augurios. Los del equipo londinense dirigido magistralmente por un italiano y con media plantilla de españoles, nos dieron un auténtico repaso. El atasco, si en la llegada fue serio, en la salida del estadio, con la mala leche de que te pasen por encima y te dejen sin argumentos ni excusas posibles, fue histórico. Como el estreno del estadio en la máxima competición continental. Por cierto, vinieron 2.000 hinchas del Chelsea que, aparte de beber cerveza, apenas tuvieron presencia ni antes, ni durante, ni después del partido. Sólo se les oyó cuando marcaron el gol de la victoria en el descuento. Como para no.

Del partido ya se ha dicho todo. Simeone tenía toda la razón. En la previa le preguntaban quién era favorito y, por ende, quien era mejor entrenador, si Conte o él. Y nuestro gurú argentino, con la humildad que le caracteriza, fue muy claro: "Conte es el favorito, él es mejor". Y así fue. Salió el italiano con cinco centrocampistas por los tres del Cholo. Y las matemáticas no fallan. Cinco son más que tres. Se hicieron con el centro del campo y generaron ocasiones para haberse ido al descanso con un 0-3. Lanzaron una al palo, Oblak tuvo que meter horas extra y los delanteros del Chelsea tampoco estuvieron demasiado afortunados. Mención aparte merece el atlético de familia y ex vikingo de profesión, Morata. Impresionante el nueve blue. Partidazo de delantero centro clásico. Comiéndoles la tostada a nuestros dos centrales. Un gladiador. Y encima marcó el empate.

El Cholo se equivoca porque arriesga. Y no nos gusta cuando no sale el experimento, pero es nuestro líder. A mí, aunque no me guste (salga o no salga) siempre le voy a apoyar en sus decisiones. Esto no quiere decir que me corte a la hora de opinar. Faltaría más. Que para eso soy un cliente del Wanda y del fútbol moderno y tal y tal. Pues eso, que el Cholo teniendo los ingleses una defensa con tres centrales no apostó por las bandas. Y que Griezmann (hay que ficharle, a ver si viene antes de enero. Madre mía qué inicio de temporada de Antoñito. Me recuerda al que vino de la Erreala. Hasta Navidades no empezó a funcionar. Esperemos que se incorpore pronto) y Correa se empeñaban en entrar por el medio. Y en echar el balón hacia atrás. Y claro, todo el mundo lo veía, pero no. Que el que tenía que estar ahí para recibir de espaldas en el borde del área y bajarla y ponérsela a los compañeros de frente para zumbarla era Fernando Torres. Y el Frente Atlético, que quiere al Cholo casi tanto como yo, empezó a cantar como insinuando. Y repasaron, uno a uno, los cánticos dedicados a todos los futbolistas del Atleti que estaban en el banquillo. El Cholo los sacó con el profe Ortega a calentar.

La primera parte fue azul y acabó con nuestro equipo por delante. Gol de penalti. Que sí, que lo fue, pero que de esos antes no nos pitaban ni uno. Y lo marcó el que los celebra de aquella manera, el que se dedica a todo menos a hacer lo que mejor sabe: jugar al fútbol. Vuelve, Antoñito, queremos volver a tratarte de don, don Antonio. Vuelve, coño.

En la segunda mitad, más de lo mismo. Empata Morata y comienzan los cambios. Sale Torres demasiado tarde (y aún así, traduciendo melones recibidos en balones templados para seguir jugando). Giménez y Gaitán (sorpresa general) y responde Conte a los tres centrales del Cholo con dos delanteros para entrarnos por bandas. Justo lo que no habíamos hecho nosotros en la primera parte. Aún así aguantamos el empate injusto. El partido recordaba el que jugamos nosotros en Roma donde merecimos ganar holgadamente y, para nuestra desgracia sólo pudimos traernos un punto. Ahora parecía que íbamos a ser la Roma. Pero no. Somos el Atleti. Y ellos el Chelsea. Y en el descuento Koke hace una falta cerca de nuestra área al pelochos brasileño que es su central. De espaldas a nuestra portería, con un balón que no iba a saber jugar. Falta en el descuento, sí. Koke. Cerca del área. En fin... de primero de fútbol. El disgusto en el Metropolitano fue monumental. El oh de la grada cuando el refrí pita la falta se oyó en el kurdistán azerí del Qarabaj. Gol.

Al día siguiente llego al trabajo y los vikingos de siempre me vienen con el cuento: "ayer perdísteis". Pero les expliqué que no, que estaban equivocados. Que nos había ganado el Chelsea, En todo y a todo. Que una cosa es perder, y otra que te ganen. Pero no sé por qué me empeño, esto tampoco lo pueden entender.

Y ahora a por los del pepino a pepino. Cambio de competición. Tres puntos en juego. A no dejar de creer. Siempre Atleti, oé.

1 comentario:

Alberto Profesor de E.Infantil y Primaria dijo...

No olvidemos nunca de donde venimos, crecer sí pero a veces toca una de arena que nos recuerde lo mucho que cuesta estar arriba.....